sábado, 18 de mayo de 2013

La pandilla basura contra la memoria de la División Azul

Resulta que el pasado sábado, en el barcelonés cuartel de la Guardia Civil de San Andrés de la Barca, la delegada del Gobierno en Cataluña, Llanos de Luna, entregó una serie de diplomas a diferentes asociaciones civiles y militares. Para poder optar a estas condecoraciones, era necesario ser una agrupación formada por familias de personas que pertenecieron a unidades castrenses.


Una de las galardonadas fue la Hermandad Nacional de Veteranos de la División Azul y, como era de rigor, toda la chusma rojo-separatista, al enterarse –con cierto retraso, tal vez por aquello de su estado mental- ha empezado a chillar como las hienas que son. En un alarde de originalidad, CiU, CUP, ERC, ICV y, cómo no, el PSC han pedido la destitución de Llanos de Luna.

Concretamente, el PSC ha emitido un comunicado considerando que la entrega de esta distinción constituye un “grave atentado tanto contra la memoria democrática como contra la dignidad de las víctimas de la barbarie nazi y fascista”. Por su parte, CiU –que parece haber copiado la nota de prensa del PSC- exige la dimisión de la delegada de Gobierno “por una cuestión de respeto y consideración a las víctimas del Holocausto y de la barbarie nazi”.

Cabe destacar que, además de la Hermandad Nacional de Veteranos de la División Azul, también recibió su correspondiente diploma la Asociación de Aviadores de la República. Obviamente, la pandilla basura formada por la izquierda y los separatistas no ha realizado ningún comentario a este respecto. Por lo que se ve, los bombardeos segundarepublicanos de Córdoba, Sevilla, Oviedo o Zaragoza sí merecen un reconocimiento.

Dicho esto y por falta de espacio, no vamos a recordar en esta columna la inmensa Gesta que protagonizaron los miles de combatientes españoles que llevaron a Dios y el sol a una Rusia sin cielo, martirizada por el bolchevismo ateo y genocida.

Tampoco ha de perderse el tiempo en explicar a los analfabetos históricos de la pandilla basura algo que es más que conocido: la División Española de Voluntarios empuñó el arma para devolver al comunismo su visita, afortunadamente truncada, en nuestra Guerra de Liberación.

Cualquier persona medianamente formada –el rojoseparatismo es deforme en todos los sentidos- sabe perfectamente que nuestros valientes divisionarios no solo no participaron en ningún genocidio ni Holocausto, sino que su presencia en la estepa siberiana es recordada con simpatía por aquellos civiles rusos a los que en no pocas ocasiones defendieron del maltrato alemán. Esto no lo decimos nosotros, sino los no pocos documentales grabados por diferentes televisiones rusas tras la caída del comunismo.

Y no podemos olvidar a aquellos, como Ángel Sanz Briz y otros tantos, que desde su despacho diplomático, trabajaron por salvar vidas, sin distinción de raza o credo.

Bien está que la Hermandad Nacional de Veteranos de la División Azul reciba un reconocimiento público pero todavía es mejor que, setenta años después, la 250 siga siendo el blanco de las iras de los traidores y perjuros a España. La odian por que éstos últimos saben que del sufrimiento de nuestros heroicos guripas se alzará, algún día, como una espiga, roja y negra, de la pólvora y la sangre, la bandera y los ideales que forjaron la División Española de Voluntarios.

Publicado en Patriotas

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